VICTORIANO SANTANA SANJURJO

TELDE, 31 DE ENERO DE 1973 – SANTA LUCÍA DE TIRAJANA, ¿…?

Doctor en Filología Española (con Premio Extraordinario de Tesis) por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y, desde 2002, funcionario del Cuerpo de Profesores de Secundaria del Gobierno de Canarias por la especialidad de Lengua Castellana y Literatura, materia que imparte en el IES José Zerpa de Vecindario, donde tiene su destino definitivo y donde ha centrado su trabajo en los actuales ciclos formativos de grado básico y en las TIC aplicadas a la enseñanza, la comunicación y la gestión administrativa.

Compagina su labor docente con la escritura ensayística y divulgativa, principalmente, y el ejercicio de actividades editoriales: ha realizado ediciones literarias (más de un centenar), prólogos, dirección de colecciones, labores de maquetación y corrección, etc.

Ha publicado, entre otros, los siguientes títulos: Hilda, Mireya… María (y otros ___ teldesianos) (2025); Poesía universitaria palmense, 1992-1998 (2025); “Camino”, siempre la última palabra. Una antología dispersa y musical de Alonso Quesada (2025); Soltadas [de literatura y…] Tres (2023); Los [II] cuartos. (Infame) esclavitud [en la ruta de la seda] (2023); Soltadas [de literatura y…] Dos (2022); Soltadas [de literatura y…] Uno (2021); Cuestiones Objetivables Vislumbradas Inquietamente Después (del) 19 (2020); Un docente y otros textos sobre educación (2020); Los cuartos y los finales (2019); Prontuario a una visión cervantina de la mujer (2017); Demonios cervantinos. Bases para una cronobra de Cervantes, 1547-1616 (2017); Antología escolar de la literatura canaria (2016); El Qvixote sin don Quijote (2016); Lazarillo… exprés (2015); Articulaciones, 2011-2014 (2014); El Quijote [1605] tuneado (2013); El príncipe debe reinar y otros textos políticos (2013); Ninfas y pastores de Henares, edición (2011); El género pastoril a través de ‘Ninfas y pastores de Henares’ (2011); Exitus (2010); Moiras chacaritas (2010); Pro Marcelas (2010); Análisis paratextual de ‘Ninfas y pastores de Henares’ (2008); Cervantes y la búsqueda de la esperada luz tras las tinieblas. La segunda parte de ‘La Galatea’ (2008), etc.

Una muestra de su producción escritora, compuesta por más de cuatrocientos artículos, puede verse en su blog Soltadas (soltadas.sadalone.org).


AUTOBIOGRAFÍA EPITÁFICA

Para ti, ciudadano del siglo XXI (del XXII…), van estas palabras que perlas de la verdad fueron, pues te hablan de una triste y solitaria pirámide que se empeñó en edificar con sus textos quien, sabiendo que era un pésimo poeta, un mediocre dramaturgo y un pobre narrador, nunca dejó de considerar la posibilidad de que se le llegase a recordar en algún momento del tiempo, y gracias siempre al descubrimiento fortuito de algún ladrillo, como un voluntarioso ensayista, un abnegado editor y un vocacional docente, el cual, mientras intentaba moldear los adobes del docere et delectare del túmulo, asumió como un destino inapelable que su labor de juntaletras no era otra que la de ese cronista empeñado en dejar testimonio de la mayor epopeya que jamás había conocido y que identificó con su propia existencia junto a las moiras que lo acompañaron en vida y que le enseñaron, entre destemplados culteranismos, los quijotescos planos que transformó en una profesada y bífida convicción poética sobre la que nunca dejó de afirmar que era, por un lado, misionera y mercurial en su devoto ateísmo; y, por el otro, intrahistórica en el propósito de huir, mordiendo la manzana del edénico parnaso, de los reconocimientos que lo podían singularizar y alejar de ese vulgo de la república del que siempre se sintió orgulloso de pertenecer porque le permitió entender que todo lo escrito para la pirámide en realidad solo podía y debía tener un único destinatario: tú, mi albacea supremo.


PALABRAS PARA EL TIEMPO

«Las veinticinco experiencias vitales que se reproducen en las páginas de cada tomo de este testamento libresco —llamémoslo así, “testamento”, porque eso es— se han forjado a través de las lecturas y sus particulares recreaciones: la escritura académica y ensayística, la argumentación y la experimentación literaria. Cada una ofrece desde el momento de su inserción en esta antología (en el fondo, esto es esto) los marchamos que la reconocen como representante imperecedera de mi pensamiento, mi cosmovisión, mi estética, mis impulsos divulgativos, mi condición humanista, mi actitud vital, mi aptitud retórica… Son todas, en última instancia, una radiografía que permite ver mis articulaciones intelectuales. En mi nombre, hablan. En ellas deposito ese prurito de inmortalidad, ese afán de perpetuidad que justificó en cierta medida que tres mil quinientos años antes de Cristo surgiera la escritura. […] De entre los muchos defectos que se me pueden atribuir, no es el dogmatismo uno de los que merezca ser contabilizado en mi haber. ¿Una prueba? La cantidad de “quizás”, “creo”, “posiblemente”, “a mi juicio”, “tal vez”, “a lo mejor”, etc., que voy desperdigando a diestro y siniestro. Esto no quiere decir que no esté convencido de mis afirmaciones ni que deje de conceder a cuanto diga el sello de la certidumbre. Las mías, en este sentido, no son verdades absolutas porque no se muestran para que no haya duda alguna en torno a ellas; sí son, en cambio, mis absolutas verdades, pues representan todo aquello que considero ajustado a mi percepción de los estímulos recibidos, a cuanto defiendo y, en consecuencia, a lo que valoro como apto para ser difundido con el único interés de mostrar una visión concreta de un acontecimiento puntual: un libro, una etapa histórica, un episodio biográfico, un hecho, etc. […] Lo único que me hace feliz es leer; y, si fuera viable, escribir en torno a lo leído; y, ya puestos, de cualquier otro asunto; y editar libros: recibir los originales y trabajar con ellos con el cariño y la devoción de siempre para que puedan salir a la luz de la mejor forma posible. A estos placeres dedico todas mis horas de vigilia que no entrego a mis quehaceres docentes y domésticos. […] Como no pierdo el tiempo leyendo lo que me desagrada, no lo malgasto escribiendo sobre aquello que, de manera inevitable, quedaría reducido a una escueta ristra de defectos porque mínimo sería mi apego a lo que solo podría calificar de infame texto. De momento, aunque me ofrecieran dinero por ello, no invertiría mis energías ni mis horas (escasas y efímeras) en componer críticas negativas de libros. Hay quienes son capaces de hacerlo y, si fuera necesario, entrar en cualquier refriega dialéctica. En esto, conmigo, prevalece una suerte de pusilanimidad que —confieso— reconozco y proclamo como virtud y premio antes que defecto y desdoro».

(“Contexto”, Soltadas, 2021-2023)